A UN RUISEÑOR
Canta en la noche, canta en la mañana,
ruiseñor, en el bosque tus amores;
canta, que llorará cuando tú llores
el alba perlas en la flor temprana.
Teñido el cielo de amaranto y grana,
la brisa de la tarde entre las flores
suspirará también a los rigores
de tu amor triste y tu esperanza vana.
Y en la noche serena, al puro rayo
de la callada luna, tus cantares
los ecos sonarán del bosque umbrío;
y vertiendo dulcísimo desmayo
cual bálsamo suave en mis pesares,
endulzará tu acento el llanto mío.
JOSÉ DE ESPRONCEDA
(España-1808)
Publicado en la revista El Pensamiento,
núm. 4, el 30 de junio de 1841
sábado, 31 de enero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
POESÍA JOVEN
POEMA DE AMOR
No sé del amor sino retazos,
pequeñas partículas atómicas,
palabras al azar guardadas
en la bolsa de los sueños.
Invento un gesto que te nombre,
una caricia sobre tu pelo encanecido,
sonrisa cómplice de noches,
de madrugadas abiertas a una mañana en flor.
Descubro poco a poco mis pies descalzos,
mi vientre de pantera, mis manos censuradas,
unos labios sobre la piel desnuda,
canción de luz sobre mi rostro.
Cruz González Cardeñosa
Del libro "Letras de fuego"
No sé del amor sino retazos,
pequeñas partículas atómicas,
palabras al azar guardadas
en la bolsa de los sueños.
Invento un gesto que te nombre,
una caricia sobre tu pelo encanecido,
sonrisa cómplice de noches,
de madrugadas abiertas a una mañana en flor.
Descubro poco a poco mis pies descalzos,
mi vientre de pantera, mis manos censuradas,
unos labios sobre la piel desnuda,
canción de luz sobre mi rostro.
Cruz González Cardeñosa
Del libro "Letras de fuego"
martes, 27 de enero de 2009
Poesía. "La casada infiel" de Federico García Lorca y otros poemas en Las 2001 Noches nº 100
LA CASADA INFIEL
Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
* * * *
Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé al río.
Con el aire se batían
las espaldas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.
Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
* * * *
Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé al río.
Con el aire se batían
las espaldas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.
lunes, 26 de enero de 2009
Del libro "Yo pecador" de Miguel Oscar Menassa
domingo, 25 de enero de 2009
LAS REVISTAS LAS 2001 NOCHES Y EXTENSIÓN UNIVERSITARIA LLEGAN AL NÚMERO 100 Y PASAN A SER VIRTUALES
Las revistas Las 2001 Noches (revista de poesía con más de 400 autores publicados) y Extensión Universitaria (revista de psicoanálisis), de difusión gratuita impresa hasta ahora, cumplen su número 100. Les informamos que a partir de este momento pasan a ser revistas virtuales, las podrán ver en Internet en las siguientes direcciones.

http://www.extensionuniversitaria.com/num100/inicio.htm

Etiquetas:
"Extensión Universitaria",
"Las 2001 Noches",
poesía,
psicoanálisis
viernes, 23 de enero de 2009
POESÍA MÁS POESÍA (24-01-09)
POESÍA
Versos a la tristeza de Buenos Aires
Tristes calles derechas, agrisadas e iguales,
Por donde asoma, a veces un pedazo de cielo,
Sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo
Me apagaron los tibios sueños primaverales.
Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada
En el vaho grisáceo, lento, que las decora.
De su monotonía mi alma padece ahora.
-¡Alfonsina!- No llames. Ya no respondo a nada.
Que entre tus calles rectas, untadas de su río
Apagado, brumoso, desolante y sombrío,
Cuando vagué por ellas, ya estaba yo enterrada.
Alfonsina Storni
(Poeta argentina de origen suizo-1892)
De "Ocre"
Recita Miguel Oscar Menassa
POESÍA JOVEN
Los pasos conseguidos
Descongelé inocencias primeras,
estupefactas ante el descaro de mi voz,
fundida en los arrabales del destino.
Avancé sobre los pasos conseguidos.
Un declive de años se sucedía entre cortinas
y aquel café, perdido en el centro de la vida.
Después averigüé la verdad:
la talla no es siempre estatura.
Carmen Salamanca Gallego
de "Equilibrio Inestable"
(Escuela de Poesía Grupo Cero)
Versos a la tristeza de Buenos Aires
Tristes calles derechas, agrisadas e iguales,
Por donde asoma, a veces un pedazo de cielo,
Sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo
Me apagaron los tibios sueños primaverales.
Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada
En el vaho grisáceo, lento, que las decora.
De su monotonía mi alma padece ahora.
-¡Alfonsina!- No llames. Ya no respondo a nada.
Que entre tus calles rectas, untadas de su río
Apagado, brumoso, desolante y sombrío,
Cuando vagué por ellas, ya estaba yo enterrada.
Alfonsina Storni
(Poeta argentina de origen suizo-1892)
De "Ocre"
Recita Miguel Oscar Menassa
POESÍA JOVEN
Los pasos conseguidos
Descongelé inocencias primeras,
estupefactas ante el descaro de mi voz,
fundida en los arrabales del destino.
Avancé sobre los pasos conseguidos.
Un declive de años se sucedía entre cortinas
y aquel café, perdido en el centro de la vida.
Después averigüé la verdad:
la talla no es siempre estatura.
Carmen Salamanca Gallego
de "Equilibrio Inestable"
(Escuela de Poesía Grupo Cero)
miércoles, 21 de enero de 2009
Poesía. "El poeta" de Rubén Darío
Rubén Darío (Nicaragua-1867)
Recita Miguel Oscar Menassa. Nochevieja, 2008-09
Recita Miguel Oscar Menassa. Nochevieja, 2008-09
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menassa
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