AL AZAR DE LOS PÁJAROS
Aprendí muy tarde a querer a los pájaros
y más bien lo lamento
pero ahora todo se ha arreglado
nos hemos entendido
ellos no se ocupan de mí
ni yo me ocupo de ellos
los miro
los dejo hacer
todos los pájaros hacen las cosas lo mejor posible
dan el ejemplo
no el ejemplo como por ejemplo el señor Glacis
que se comportó notablemente valientemente durante la guerra
o el ejemplo del pequeño Paul que era tan pobre y tan hermoso
y de tal modo honesto y que se convirtió más adelante en el
gran Paul tan rico tan viejo tan honorable y tan repulsivo y
tan avaro y tan caritativo y tan piadoso
o por ejemplo esa vieja criada que tuvo una vida y una muerte
ejemplares jamás ni un asomo de discusión con el señor o la
señora respecto al desagradable asunto del sueldo
no
los pájaros dan el ejemplo
el ejemplo como es debido
ejemplo de pájaros
ejemplo de pájaros
ejemplo las plumas las alas el vuelo de los pájaros
ejemplo el nido los viajes y el canto de los pájaros
ejemplo la belleza de los pájaros
ejemplo el corazón de los pájaros
la luz de los pájaros.
JACQUES PRÉVERT
Francia-1900
De “Palabras”
miércoles, 22 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Poesía más Poesía -32-
III
Un río silencioso bajo el paisaje
es la memoria dicen los que han muerto
Estamos hechos de recuerdos
van repitiendo sus voces debajo de la tierra
Allí donde nadie conoce el tiempo
en su vagabundeo desbordado
sombras hay que se enhebran
sombras que van y vienen
sobre sus pasos
sombras leves
como una muchacha
que se esfuma en un andén
Allí donde las horas dejan de manar
explotan en sus bocas sílabas azules
relámpagos en la memoria
luces que regresan a la luz
(Pero los incrédulos flotan
suspendidos en la levedad de sus cuerpos
sin comprender los recuerdos que salen
desde el interior de sus sueños
y entran con ojos cerrados
a la corriente de los encantamientos
al lugar en que la utopíajustifica todos los entusiasmos
al espacio en que otros sueños cruzan
como jirones azulcielo)
Juan Pablo Ampuero (poeta y narrador)
El poema está tomado de la Antología:
Sobre Sueños y Plumajes
Temuco 2002
Región de la Araucanía
Chile
Etiquetas:
Juan Pablo Ampuero,
poesía,
Poesía más Poesía,
Sobre Sueños y Plumajes
lunes, 18 de octubre de 2010
Poesía más Poesía -31-
LA MANO QUE FIRMÓ EL PAPEL
DERRIBÓ UNA CIUDAD
DERRIBÓ UNA CIUDAD
La mano que firmó el papel derribó una ciudad;
cinco dedos soberanos tasaron el aliento,
duplicaron el globo de los muertos y dividieron un país;
estos cinco reyes dieron la muerte a un rey.
La mano poderosa lleva a un hombro inclinado,
los nudillos se crispan en la tiza;
una pluma de ganso puso final al crimen
que había puesto fin a la palabra.
La mano que firmó ese pacto engendró fiebre,
y creció el hambre y vino la langosta;
grande es la mano que domina al hombre
tan sólo con un nombre borroneado.
Los cinco reyes cuentan los muertos pero no mitigan
la herida en su costra ni acarician la frente;
una mano rige la piedad como otra rige el cielo;
las manos no tienen lágrimas que derramar.
DYLAN THOMAS
Gran Bretaña-191
De "Veinticinco poemas"
jueves, 16 de septiembre de 2010
Poesía más Poesía -30-
CALMA CHICHA
Esperando que el viento
doble tus ramas
que el nivel de las aguas
llegue a tu arena
esperando que el cielo
forme tu barro
y que a tus pies la tierra
se mueva sola
pueblo
estás quieto
cómo
no sabes
cómo no sabes
todavía
que eres el viento
la marea
que eres la lluvia
el terremoto.
MARIO BENEDETTI
Uruguay-1920
jueves, 12 de agosto de 2010
POESÍA MÁS POESÍA -29-
YO MISMA FUI MI RUTA
Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies planos sobre la tierra promisora
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas para alcanzar el beso
de los senderos nuevos.
A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente
rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado
de los troncos viejos.
Pero la rama estaba desprendida para siempre,
y a cada nuevo azote la mirada mía
se separaba más y más y más de los lejanos
horizontes aprendidos:
y mi rostro iba tomando la expresión que le venía de adentro,
la expresión definida que asomaba un sentimiento
de liberación íntima;
un sentimiento que surgía
del equilibrio sostenido entre mi vida
y la verdad del beso de los senderos nuevos.
Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de la tierra,
de los suelos sin historia,
de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas
de todos los hombres y de todas las épocas.
Y fui toda en mí como fue en mí la vida...
Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes;
cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos,
se me torció el deseo de seguir a los hombres,
y el homenaje se quedó esperándome.
Julia de Burgos
Publicado en la revista de poesía JULIA Año I número 1 2000
San Juan - Puerto Rico
Etiquetas:
Julia de Burgos,
poesía,
Puerto Rico,
Yo misma fui mi ruta
viernes, 7 de mayo de 2010
POESÍA MÁS POESÍA -28-
LA MANO
Toca mi mano. Apenas es un guante
para el amor y la desesperanza,
apenas en las cosas se afianza,
apenas palpa todo un breve instante.
Toca en mi mano esta sombría tela
para el ansia de asir tanta derrota,
apenas es una tenaza rota,
apenas una rosa que se hiela.
Toca mi mano enjuta de aire triste.
Por las llaves del tiempo aún se desliza
con ademán ansioso de herramienta.
Apenas es ya fragua que resiste
y debajo del guante de ceniza
oculta el hueso su amarilla afrenta.
LEOPOLDO DE LUIS
Del libro “Igual que guantes grises”
jueves, 6 de mayo de 2010
POESÍA MÁS POESÍA -27-
¿Recuerdas aquel cuello, haces memoria?
¿Recuerdas aquel cuello, haces memoria
del privilegio aquel, de aquel aquello
que era, almenadamente blanco y bello,
una almena de nata giratoria?
Recuerdo y no recuerdo aquella historia
de marfil expirado en un cabello,
donde aprendió a ceñir el cisne cuello
y a vocear la nieve transitoria.
Recuerdo y no recuerdo aquel cogollo
de estrangulable hielo femenino
como una lacteada y breve vía.
Y recuerdo aquel beso sin apoyo
que quedó entre mi boca y el camino
de aquel ciello, aquel beso y aquel día.
Miguel Hernández
De "El rayo que no cesa"
Etiquetas:
El rayo que no cesa,
Miguel Hernández,
poesía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
